
...Y no sabes cuanto dolió ese adiós. No era un hasta siempre, simplemente un hasta luego.
Pero no sabes cuanto me dolió tu frialdad...
Tan inexpresivo, sin sentimiento, sin nada...
Y yo demostrándote mis sentimientos a flor de piel, gritando que te quiero en cada palabra... Y tú sin darte cuenta de nada...
¿Acaso esos sentimientos tuyos, de los que alguna vez me hablaron, ya no existen?
¿O simplemente nunca existieron, y me enamoré de un sueño, de un amor inexistente?
Habla ya, de una vez golpéame con ella o simplemente sálvame...
Sálvame con ella...
Cata


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