...Y me Sumergí bajo aquellas transparentes y profundas aguas. Cálidas y tranquilas, como su piel después de esas noches de invierno, donde el frió no tocaba nuestros corazones y donde la luna era testigo de nuestras mil y un travesias. En las que ambos nos adentrabamos en el océano, provocando furiosas tormentas. Donde nuestro pequeño barco enfrentaba a las inmensas olas de la desolación y desesperanza... ...Y me vi envuelta en torbellinos de aquellas transparentes y profundas aguas. Donde, ahora, solamente estaba yo. ...Y cerré mis ojos, dejandome llevar por la corriente. Nuestro barco había sido atado en algún lugar... ...Dejé que la corriente me llevara a lo mas profundo, sabiendo que no volveríamos a navegar. Y tragándome mi voluntad, me dejé llevar.
Cata (21/02/09)

